Hoy es presente y es futuro, pero hoy no es pasado; hoy se abre una nueva ventana en mi vida, un ventanal con vistas al mar desde el que puedo observar lo más bonito de la vida; desde ese ventanal puedo ver como las olas vienen y van, espumosas, borrachas de placer, a romperse con los cantiles para después en un angelado abrazo unirse de nuevo....cien mil gaviotas níveas surcando el manto azul que cubre mi cabeza, atravesando...pedazos de algodón...Hoy hice trasbordo; hoy abandoné una línea melancólica, una línea circular que no era más que una simple espiral que siempre regresaba al mismo punto de partida, una espiral...infernal. Y me cambié...me monté en un tren lleno de fuerza, con ganas de vivir. Éste sí me gusta. ¿Su destino?....lo desconozco...lo único que sé es que ha llegado al recodo más profundo de mi ser; que ha anidado en una pequeña angostura y lo ha hecho, derrochando paz y amor por cada tizne de su metálico cuerpo. Hoy me uní a una línea renovada, no circular; una línea con destino tu corazón, una línea de felicidad, plenitud; una línea con nombre propio: el tuyo.
Hoy soy feliz; hoy veo la vida con el fulgor de tus ojos, con la ansiedad de quien acaba de llegar y quiere conocerlo todo. Hoy camino de tu mano, los dos siendo uno.
Hoy te tengo a ti...
Hoy nos tenemos...
Javi
Así se puede definir lo que me ocurrió el lunes tras finalizar el examen que tuve esa misma mañana; pitillo en mano, que no falte, gafas con toque glamuroso intentando ocultar los golpes que te da el sueño y que en ocasiones son más dolorosos que los de un puño...apuntes en la memoria en proceso de archivación y olvido tras la sacudida del examen... me dirigía con la chulería natural que me caracteriza a la facultad de los vecinos invasores a ver mi nota de francés...ummm....sí....con lo bien que se me da....cualquier cosa podía esperar.


